Con su crisis sólo quiebran las personas

Lleer versión n'asturiano

17-02-2010 Pepe Sánchez (Responsable de Organización de CSI-Avilés)

Es un hecho objetivo que existe una profunda crisis económica, más bien una profunda crisis del sistema económico en el que se basa la sociedad actual, tanto la política, como la cultura y las diferencias sociales.

Sí, hay una profunda crisis económica, pero el Banco Santander anuncia los segundos mejores resultados de su historia y los demás bancos obtienen grandes beneficios. Incluso, con el dinero de las arcas públicas se han comprado bancos en el extranjero y hasta se permiten el lujo de hacerse con la escudería Ferrari. Pero créditos no dan, por aquello de los morosos.

Sí, señoras y señores, estamos en el fondo de la crisis y los grandes empresarios ganan algún que otro millón menos, a la vez que señalan al culpable, los trabajadores, exigen reformas laborales, despido libre, mayor productividad y reducción de los salarios, o sea, trabajar más para cobrar menos y si protestas, a la calle sin indemnización.

El gobierno dice tener las soluciones: subir el IVA y el IRPF, lo que significa recortar los salarios netos directos e indirectos; subir la edad de jubilación, lo que significa reducir las pensiones e impedir la entrada en el mercado laboral de los jóvenes; además de eliminar la pensión de viudedad, facilitar el despido, liquidar la negociación colectiva, y otras lindezas similares.

Sí, en crisis estamos y parece que a los que hay que salvar es a los bancos y a los grandes empresarios. Por tanto, ¿quién sufre la crisis y quién quieren que la pague? Los ricos lloran, pero realmente la sufrimos y la pagamos los de siempre, los trabajadores y las trabajadoras, los que tenemos un empleo y los casi 5 millones de parados, los que nada hemos hecho para provocar la situación actual ni para ser castigados. De esta manera, el 90% de la población, que somos simples trabajadores, somos sacrificados, junto con nuestro trabajo, nuestro sueldo, nuestros derechos y nuestra vida, para que la ínfima minoría siga enriqueciéndose más y más.

Sí, señores y señoras, las economías de los trabajadores están en crisis, muchos ya directamente en quiebra. Y, encima, los mismos que nos echan al paro, exigen el cobro de las hipotecas sin demora alguna. Todos sabemos que la pobreza crece alarmantemente y se están viviendo miles de situaciones dramáticas: la gente humilde pierde su empleo y después su casa, son desahuciados sin escrúpulo alguno. Están creciendo como la espuma los embargos, la ejecución de las hipotecas y los desahucios. La crisis provocada por los ricos cae como una losa en las espaldas de los trabajadores, de los jubilados, incluso, de loa niños. Es más la misma administración desahucia a trabajadores en paro de sus propios pisos de alquiler para rentas bajas.

¿Dónde está la democracia?, ¿dónde la defensa de los intereses de la mayoría? Es una situación que por mera solidaridad no se puede consentir, por eso es necesario que se atienda de manera urgente, al menos, a la petición paliativa de la paralización inmediata de los procesos de embargo y desahucio a los trabajadores afectados por la crisis y el desempleo y la suspensión del pago de las hipotecas y sus intereses a los parados.

La crisis que la paguen los banqueros y los grandes empresarios, los verdaderos culpables de la situación actual.