No a la ley de Evaluación del Profesorado Estaya de l'Alministración Pública 21-12-2009 Hoy estamos movilizándonos contra la Ley de Evaluación del Profesorado. Esta ley está dentro de un marco más global, el de modificación de las condiciones de trabajo de las empleadas y empleados públicos. El proceso iniciado el 27 de diciembre con el acuerdo entre el gobierno y los sindicatos mayoritarios nos llevó a una nueva situación. Por una parte, la contra prestación económica por la "incorporación a carrera" introdujo la división en el colectivo. El acceso a los supuestos derechos está vetado para todo aquel que no cumpla ciertas condiciones ya conocidas, 5 años de funcionario de carrera en la comunidad autónoma. Las diferencias entre cuerpos dan un salto cualitativo, desde los 1600 € del grupo 8 a los 2500 € del grupo A y en el conjunto del funcionariado desde los 650 € del grupo E a los 3000 del A de estatutarios. El profesorado asturiano sigue deshomologado con el conjunto del Estado y hoy somos los últimos en retribuciones pero al introducir una vi a de progreso retributivo individualizado desarma la posibilidad de acción colectiva en ese sentido. Poco pueden hacer los desplazados para mejorar su poder adquisitivo. Pero este "derecho" tiene una contraprestación evidente, nada es gratis, el complemento de carrera va asociado a una evaluación, el que la supere lo mantiene, el que no, devuelve. Resulta ahora irritante pensar en las declaraciones de ANPE y FETE en las que desligaban ambas cosas. La evaluación es una forma de llamar por otro nombre al control asociado a carrera, palabras cabales para vender la idea en la sociedad. Es fácil dejar caer que el funcionariado trabaja poco y mal y por tanto habrá que apretar un poco y premiar a los que hacen bien su trabajo y castigar a los que no cumplen. Para la administración se trata de un negocio redondo, nos desarma como colectivo y eso ya es una primera victoria. Estamos divididos, pero en un contexto de carrera con diferentes niveles de dificultad creciente y que no todos superarán nos llevará a la competitividad y al búscate la vida tu mismo. En la paz del cementerio plantearán nueva carga de trabajo, ya lo saben en la empresa privada, mejor pagar horas extra que contratar nueva plantilla. En los centros ya se intuye, nos invade la meritocracia, parece que todo el mundo quiere apuntarse a proyectos, tareas de coordinación, equipos directivos... Ahora también parece importante no discutir con los superiores, sean del equipo directivo o del cuerpo de inspección. Un tercer elemento ya apunta, no hay que faltar al trabajo salvo en casos de fuerza mayor. Como decla una representante de la administración "el que no trabaja, no contribuye a los objetivos. Pero todo esto no calmará el hambre de la bestia, la prolongación de la jornada no tardará mucho. Ya en la carrera sanitaria se tiene en cuenta como mérito la "prolongación de la jornada ordinaria". En un estado de descomposición de la acción colectiva cambios en nuestro calendario laboral también son posibles (Sólo agosto es mes de vacaciones) Por último, en un sistema en que el máximo nivel de retribuciones se alcanza al borde de la jubilación muchos y muchas optarán por retrasarla más allá de los 60 o incluso los 65. El mundo que conocfamos parece que se tambalea. A pesar de todo, llevamos dos a/'ios y medio luchando contra todo esto y la lucha tendrá que continuar por tiempo. En este momento parece que se barrunta una derrota. La aprobación de la ley de evaluación será un paso atrás en nuestra lucha pero solo un alto en el camino, una batalla perdida, no la guerra. La vla judicial no está agotada y mucho menos la sindical. Lucharemos con los medios que tengamos para que no se salgan con la suya. En este momento crItico y ante la posibilidad de apertura de un nuevo plazo, ya lo decimos bien claro. Porque la "carrera" es un paso atrás en los derechos laborales, NOSOTROS y NOSOTRAS NO FIRMAMOS
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