Me llamo Mam Goor, pero aquí se nos llaman inmigrantes “sin papeles”. Vivo aquí en un piso de alquiler con mis compatriotas en Oviedo ciudad de mis sueños pero que se ha trasformado súbitamente como una cárcel grande para mi pero también para todos ellos.
Nuestro sueño era buscarnos la vida aquí e mantener a nuestras familias dejadas en el país. A veces me quedo muchos días en mi casa sin poder salir. Cada vez me siento más angustiado, asustado e inseguro en nuestra propia habitación con la idea de que la policía puede venir en cualquier momento para llevarnos. Con eses controles policiales numerosos, usamos como los animales nuestro instinto de supervivencia para quedarnos salvos. Por ejemplo cuando me toca por necesidad de salir de casa, tengo que extremar las precauciones mirando hacia la derecha, la izquierda y delante por si acaso hay algún agente rodeando. Andando en las calles voy con mucho miedo en las tripas e siempre con la idea de que se me pueden controlar e detener en cualquier momento. Cada mañana, querría salir temprano de mi casa quizás para ir a buscar algún trabajo, pasear en las calles, hacer el deporte o lo más normal que sea como actividad humana pero no lo puedo porque no nos dejen. En las estaciones de autobuses o de trenes ni pensar acercarse. Porque desde que me detuvieron en las escaleras mecánicas del RENFE cuando iba tranquilamente a la mezquita tuve muy claro el significado de fronteras interiores. Antes, por la mañana Oviedo estaba lleno de policías vestidos de paisanos pero ahora es peor e vergonzoso. Van todos vestidos de ropa de servicio e al cogerte indocumentado te mandan al calabozo por un par de horas e de ahí al los Cies e luego a tu país de origen el” infierno”.
Si hoy venimos aquí al primer mundo, es que no hay manera... Con la complicidad de nuestros corruptos gobiernos, los políticos del norte nos han expoliado y robado todos nuestros recursos. Y venimos hoy a reclamar una parte de este para vivir dignamente...
Venimos hoy a luchar y a gritar fuerte por la defensa de nuestros derechos e el cese de esa política de represión e de racismo.
Afortunadamente podemos contar con todos vosotros, población de Asturias y de España, mujeres y hombres, adultos y jóvenes por vuestro apoyo indefectible y el trabajo tremendo que cada día estáis desarrollando a nivel individual o asociativo a favor de nosotros los “nadies”, inmigrantes con o sin papeles.